lunes, 23 de agosto de 2010

Más Profundo Que La Noche

Más Profundo Que La Noche


Él era una criatura condenada a vagar por la tierra en la eterna oscuridad, buscando por los siglos alguien con quien compartir la interminable noche de su existencia, esa mujer que pudiera reconocer el hombre dentro del monstruo. Como un ángel de pureza y luz del sol, ella temía al misterioso desconocido cuyos ojos prometían el éxtasis mientras susurraba oscuros secretos que ella no se atreví­a a creer. Eran dos personas que anhelaban la satisfacción, afrontando el peligro de un amor como ningún otro. Solos, enfrentarí­an la desolación y la desesperación; juntos, compartirían la pasión eterna, desafiando la eternidad y el abrazo de la noche.

No hay comentarios:

Publicar un comentario