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sábado, 15 de febrero de 2014

Coveted: Coveted

Coveted
1. Coveted



A VECES LO QUE CODICIAS ES DIFICIL DE MANTENER.

Para la hombre lobo Natalya Stravinsky, lo sobrenatural no es nada extraordinario. Lo que lo hace parecer extraño es que está atrapada en su ciudad natal al Sur del Rio Toms, Nueva Jersey, con los parias de su manada, vendiendo antigüedades de meticulosas criaturas mágicas. Inquieta y recuperándose de la ruptura con su guapísimo ex novio, Thorn, Nat encuentra tranquilidad en un lugar inusual: su escondite obsesivamente de baratijas coleccionadas en vacaciones. Pero las complicaciones se apilan más rápido de que sus adornos cuando Thorn vuelve a casa -y los dos descubren que la chispa entre ambos permanece intensa. 

Antes de que Nat pueda solucionar su relación, debe hacer frente a un problema más inmediato y peligroso. Su manada está bajo el ataque de los salvajes hombres lobos de Long Island 
—y Nat es su primer es su primer objetivo en una guerra territorial. Mezclar a un apuesto brujo que compite por su afección, una terapia en grupo para la ansiedad y el encanto, y el líder de la manada del Sur del Rio Toms se prepara para lanzarla a los lobos, y eso es suficiente para darle a alguien un ataque de pánico. Con las apuestas tan altas como la luna llena, Nat debe reunir todas sus fuerzas para salvar a su manada y, últimamente, a sí misma.


Gracias A Eyes Of Angels
¿Lo habéis leído? ¿Qué opináis?
Link Restaurado

martes, 13 de agosto de 2013

Prologo Coveted (Coveted #1)

Prologo Coveted (Coveted  #1) 

Yaciendo desnudo, con las manos entrelazadas en las mías, Thron Grantham me hacia promesas. Una promesa a ambos por intentar trabajar una relación a larga distancia. Una promesa para que él se mudase más cerca de la Ciudad de Nueva York para estar conmigo. Y finalmente un promesa para remover esas esposas de que una vez él ha tenido en su camino conmigo. 
Con maliciosos ojos avellanas, Thorn saco una botella de sirope de chocolate de su maleta.
—No te atreverías, —susurré. Mi mirada se lanzó a las perfectamente presionadas sabanas de mi impecable habitación. Llevaría horas limpiar la evidencia de que hicimos el amor.
Sus ojos se oscurecieron.
—¿Vas a detenerme? 
En un destello, se desprendió de la parte superior y salto de la cama. Me sacudí contra las esposas sosteniéndome como rehén, pero no hice nada bien. Thorn sabía demasiado bien que no sería tanto como arañar el dejarme solo romper el antiguo cabecero Victoriano para escapar. Especialmente después de que apretase una línea de chocolate caliente desde mi cuello hasta el interior de mis muslos. Mi corazón se deslizo por el calor en los ojos de Thorn. Desde la dulce esencia de chocolate en el aire.
La mirada de Thorn nunca dejo la mía cuando la punta de su lengua trazo un camino a lo largo del de el chocolate. El giro tras giro de su lengua calentó mi piel. 
¿Debería estar preocupada por el desastre? ¿Qué desastre? ¿El desastre de tener los dedos de mis pies ondeando por el éxtasis?
La cabeza de Thorn descendió, demostrándome una y otra vez como podía deshacerme como un firme corsé atado.


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